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Prueba Lexus GS 300h: Un híbrido en un segmento diésel

En un segmento de berlinas gobernado por las marcas alemanas y motores diesel, aparece Lexus dando un golpe sobre la mesa y nos presenta el Lexus GS 300h con motor hibrido y 223 CV de potencia… ¡Los japoneses no se cortan un pelo!

¿Para qué un coche con motor diesel y contaminante si podemos encajar un motor híbrido? Eso es lo que lo diferencia de la competencia, consumos sostenidos, una muy buena calidad en los acabados y unas líneas equilibradas entre deportividad y elegancia.

Líneas de diseño exóticas

Como hemos dicho, el Lexus GS 300H es una berlina, y sus 4.88 metros de largo nos lo confirman, una longitud que, junto con su atractivo diseño, no permite que este Lexus pase desapercibido. Miremos por donde lo miremos, encontramos líneas que le otorgan mucha personalidad como la parrilla delantera muy prominente, lo cual es fácilmente apreciable si vemos el coche de perfil. Las llantas de 18″ con las que contaba la unidad de pruebas quizás era lo más sobrio del conjunto que, aunque no son para nada feas, son quizás el elemento que nos confirma que no estamos ante un coche con aspiraciones deportivas, si no con un carácter calmado, ahorrador y cómodo.

Por detrás vemos unas líneas muy horizontales, con unos difusores en la parte inferior y un spoiler en la parte superior de la puerta del maletero, con la cual hay que tener cuidado porque funciona con muelles y cede un poco al abrirse…Lo que puede acabar con un cabezazo en toda regla si asomas la cabeza antes de tiempo.

El interior…

…¡ay qué interior! Cuando nos metemos en el Lexus GS 300H entramos como en una especie de atmósfera protectora donde todo es blandito y de cuero. La unidad que probamos tenía unos asientos de cuero color marfil que hacían que pareciera mucho más espacioso de lo que por sí es el coche. Todo el interior gira en torno a una pantalla de 10″ pero que no es táctil, se maneja con un ratón que no es que vaya mal pero que tampoco está tan bien desarrollado como puede ser el de Mercedes o BMW, es muy sensible y en los mapas (siempre con mucho tacto) se maneja muy bien, pero fuera de esto es difícil predecir dónde acabará el selector. El sistema de infoentretenimiento es lo menos logrado del coche, Lexus necesita mejorar en este aspecto porque la competencia va con sistemas mucho más avanzados, desarrollados e intuitivos.

En la consola central tenemos un reloj analógico a la vieja usanza que queda más que bien, y justo por debajo nos encontramos con los controles de climatización (los cuales, si quisiéramos, podríamos manejarlos haciendo uso del sistema multimedia) y si seguimos bajando, un poco escondidos nos encontramos con los botones para regular la temperatura de los asientos. Es cierto que hay algunos botones que podrían estar mejor localizados dado que alguno se encuentra debajo del reposabrazos pero tampoco es que sean muy necesarios, como los sensores de aparcamiento o la climatización de los asientos, la cual es automática y conviene llevarlo siempre encendido.

Detrás del volante nos encontramos con un bien hecho cuadro de mandos en el cual se conjugan los elementos analógicos, como son las manecillas de velocidad y revoluciones, con unas pantallas digitales que nos permiten seleccionar diferentes aspectos para ver en función del modo de conducción que seleccionemos. En cuanto a la calidad de los acabados Lexus no nos sorprende y, una vez más nos da lo que esperamos: mucho cuero por todos lados y materiales muy mullidos, de un tacto exquisito y muy reconfortantes a la vista pero (siempre tiene que haber un pero) los elementos que parecen ser madera en realidad no lo son, son elementos plásticos aunque con un muy buen efecto y es que si no te pones a darles golpecitos te crees sin ninguna duda que es madera de verdad.

Buena habitabilidad en las plazas delanteras

Quizás en este apartado es donde menos rivalidad presenta el Lexus GS 300H frente a su competencia. Las plazas delanteras son muy espaciosas y cómodas, la del conductor tiene memoria y se mueve de forma automática cuando subes o bajas del coche para tener un acceso más cómodo al interior. Sin embargo, las plazas traseras pecan en altura, una persona alta puede verse un poco agobiada debido a la proximidad del techo, pero no va a tener ningún problema con las piernas ya que hay sitio más que de sobra. El asiento del medio es más bien para desplegar el reposabrazos que incorpora en el respaldo para que los viajeros de los lateras vayan más cómodos porque es duro y de poca anchura.

El maletero tampoco es el más grande del segmento, 450 litros, pero es que las baterías ocupan bastante espacio… Así que tendremos que sacrificar un poco de espacio de carga a costa de ser más respetuosos con el medio ambiente, no quiero decir que no tengamos espacio, porque las formas del maletero son muy aprovechables y te entran muchas, muchas cosas. Hasta una persona que ronde los 1.65 de estatura te entra casi estirado de lado a lado… Por si los asientos delanteros no te resultan cómodos para echarte una siestecita después de muchas horas de viaje… Aunque en ese caso tienes un problema.

Nos encontramos con un par de compartimentos bajo unas trampillas del suelo donde tendremos unas herramientas básicas, triángulos y kit repara pinchazos ya que no hay espacio para una rueda de repuesto.

El equipamiento es muy cerrado, cosa a la que Lexus también nos tiene acostumbrados, pero no está mal. Tienes que tener en cuenta qué necesitas y qué no para valorar si te merece la pena desembolsar más dinero e ir a por un acabado superior. La unidad que probamos tenía el acabado Executive, con sensores de aparcamiento delanteros y traseros (menos mal que los tiene porque aparcar un coche de casi 5 metros de largo puede convertirse en una gran hazaña) aunque me falta una ayuda al aparcamiento que nos indique si el coche nos entra o no, y un sistema de sonido Mark Levinson con 17 altavoces, que es una delicia para cualquier oído.

Contábamos con sistema automático de luces de carretera, decide poner las luces de carretera cuando detecta que no viene nadie de frente pero la verdad es que el funcionamiento puede ser mucho más refinado, cuando decide apagarlas ya has estado deslumbrando al coche de delante un rato. El control adaptativo de crucero funciona bien, manteniendo la distancia de seguridad con el coche de delante (pudiendo ajustarse en 3 posiciones distintas) pero para volver a la velocidad que tenías programada acelera como si no hubiera un mañana, afectando negativamente al consumo, sin embargo el sistema anticolisión tiene un buen funcionamiento.

Motorizaciones y comportamiento del Lexus GS 300h

Aquí no hay vuelta de tuerca, ¿quieres un Lexus GS 300H? Tienes un motor que rinde 223cv gracias al trabajo conjunto de un motor gasolina de 181cv y a las baterías, que aportan el resto.

Estamos ante un coche para viajar tranquilamente y disfrutando del viaje, podemos hacer un viaje de 4 o 5 horas sin apenas sentir cansancio. No estamos ante un coche que tiene aspiraciones deportivas, acelera de 0 a 100km/h en 9 segundos y tenemos una velocidad máxima (limitada) de 190km/h.

Ponerse al volante del Lexus GS 300H es toda una experiencia, la insonorización en el interior es sublime, no escucharás el ruido del motor en circunstancias normales y apenas escucharás el ruido de las cosas a tu alrededor, al sentarte en su interior entras en una atmósfera de calma y tranquilidad que te ayudarán a mantener el estrés de las ciudades. Sin embargo, cuando necesitas un empujón extra del motor para adelantar, esa atmósfera de paz se ve asaltada por un ruido molesto proveniente del motor girando a muchas revoluciones y es que, a pesar de tener levas en el volante, la caja de cambios es de variador contínuo y por lo tanto no tiene marchas, solamente cambia la relación para obtener más o menos freno motor.

La suspensión tiene una muy buena puesta a punto, es muy cómoda en cualquier tipo de pavimento, apenas notando las irregularidades, mientras que en el paso por curva es muy estable y tienes que buscarle las cosquillas a una velocidad alta para notar un poco de balanceo. Sin embargo la dirección es demasiado asistida, es un punto a favor en ciudades para maniobrar con mayor facilidad pero muy poco comunicativa en zonas reviradas o a velocidades más altas.

Consumos

Si te mentalizas de que lo que tienes entre manos es un coche híbrido, los consumos serán realmente buenos, en ciudad puedes hacer unos consumos de unos 5 l/100km y si ya lo sacas a carreteras y autopistas te subirá el consumo hasta unos 7 litros, unas marcas muy buenas para un coche de estas características.

Conclusión

Resumiendo, Lexus ha conseguido un coche con una comodidad superior en cualquier tipo de carretera recta, con un comportamiento muy noble a pesar de sus dimensiones, peso y tracción trasera en cualquier carretera revirada. Con unos consumos muy sostenidos y un aspecto visual deportivo y elegante. El Lexus GS 300h se convierte en una muy buena opción frente a las berlinas alemanas, gobernadas por sus motorizaciones diésel.

Prueba Lexus GS 300h: Un híbrido en un segmento diésel
A favor
  • Consumos
  • Comodidad
  • Aspecto
En contra
  • Sistema Infoentretenimiento
8.1Puntuacion