Ford Mustang Boss 1969: V8 Megazilla 7.3 con compresor para Bumstead
Classic Recreations ha presentado en el SEMA Show un Ford Mustang Boss de 1969 concebido para el culturista Chris Bumstead. Este restomod prescinde de paneles sintéticos para centrarse en un descomunal bloque V8 Megazilla de 7,3 litros sobrealimentado.
El especialista estadounidense Classic Recreations ha presentado en el SEMA Show de Las Vegas un Ford Mustang Boss de 1969 profundamente transformado para el culturista canadiense Chris Bumstead.
Aproximadamente un año después de salir de la bancarrota gracias al rescate de Velocity Restorations, el taller ha decidido que la mejor terapia de recuperación consistía en ignorar cualquier atisbo de corrección ambiental. Para ello han colocado bajo el capó el bloque más mastodóntico que Ford Performance tiene en catálogo, demostrando que todavía quedan rincones del planeta donde el desplazamiento manda sobre los voltios. La información original la ha publicado carscoops.com.
Un V8 Megazilla de 7,3 litros aderezado con soplador Whipple
El punto de partida mecánico no es precisamente discreto: Ford vende su V8 Megazilla de 7,3 litros atmosférico por más de 25.000 dólares con 612 CV de serie (456 kW). No contentos con semejante cubicaje de camión pesado, los ingenieros le han acoplado un compresor volumétrico Whipple de 3,0 litros. La firma no ha querido publicar la cifra definitiva de potencia resultante, pero cualquier mente sensata sabe que moverá el asfalto bajo sus ruedas.
Para digerir semejante avalancha térmica y mecánica, se recurre a una transmisión automática Suncoast 10R80 de diez velocidades vinculada a un eje de transmisión de fibra de carbono. El escape artesanal de acero inoxidable cuenta con colectores aislados térmicamente y silenciosos Borla, mientras que la alimentación queda a cargo de un depósito específico con módulo de control de combustible Vaporworx.
Puesta a punto de carreras y sobriedad estética
Lejos de caer en la moda habitual de sustituir cada panel por fibra de carbono para luego alardear de ligereza en redes sociales, la carrocería de este Mustang conserva sus formas de acero intactas. Los cambios exteriores se limitan a una pintura impecable, grupos ópticos modernizados, bisagras de aluminio para capó y maletero, y unas llantas Forgeline FL500 calzadas con neumáticos BFGoodrich.
El chasis sí abandona los arcaísmos de finales de los sesenta mediante amortiguadores JRI, un esquema trasero QuadraLink de Detroit Speed y refuerzos frontales. Detener semejante mole exige artillería seria: pinzas delanteras Wilwood de seis pistones mordiendo discos de 355 mm (14 pulgadas), acompañadas por pinzas traseras de cuatro pistones sobre discos de 330 mm (13 pulgadas). En el habitáculo, tras más de 2.500 horas de trabajo artesanal, conviven unos asientos Procar tipo rally, relojes Dakota Digital, sistema de sonido Focal K2 con radio Alpine y un selector de marchas contemporáneo.
Ficha técnica y datos clave
Motor y potencia: V8 Megazilla de 7,3 litros con compresor Whipple de 3,0 l (>456 kW / >612 CV de origen)
Par motor: No declarado oficialmente
Aceleración (0-100 km/h): No declarada
Consumo / Batería: No homologado (depósito de acero inoxidable con controlador Vaporworx)
Tracción y peso: Propulsión trasera con eje de carbono y cambio Suncoast 10R80; peso no declarado
Precio orientativo en España: Pieza única sobre pedido (motor crate de base superior a 25.000 dólares / ~23.000 euros)
Matricular un artefacto semejante en Europa provocaría desmayos en la línea de inspección de la ITV y síncopes en los despachos ministeriales. Como bien declaró Bumstead tras recibirlo, buscaba presencia pura y la disciplina de un icono clásico llevado al extremo. Para seguir disfrutando de creaciones mecánicas ajenas a la histeria de los enchufes, visita la sección de Alto Rendimiento de MonkyCars y repasa la Actualidad de MonkyCars para conocer el pulso real del motor.




