DGT: más de un millón de euros en nuevos radares indetectables
La Dirección General de Tráfico ha formalizado la compra de nuevos cinemómetros dinámicos por 1,02 millones de euros para la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Estos dispositivos de alta precisión pueden operar en movimiento y escondidos tras cualquier bionda.
La Dirección General de Tráfico ha formalizado la adjudicación de un contrato por valor de 1.020.000 euros para equipar a la Guardia Civil con nuevos cinemómetros dinámicos.
El Boletín Oficial del Estado del pasado 6 de abril confirmó lo que cualquier conductor con un mínimo de instinto de conservación temía: el organismo estatal ha decidido que el arcén español todavía tiene hueco para más tecnología recaudadora. El contrato, otorgado sin IVA a la empresa Tradesegur, tiene como objetivo suministrar cinemómetros capaces de medir la velocidad tanto con la patrulla detenida como en plena marcha. La información original la ha publicado Motorpasión.
Lejos quedan los tiempos románticos en los que un radar era una caseta metálica del tamaño de una nevera industrial visible a tres kilómetros de distancia. Hoy, la ingeniería de control de velocidad prefiere dispositivos diminutos concebidos para ocultarse en cualquier recoveco.

Menos de dos kilos de precisión implacable en el arcén
La estirpe de los conocidos Veloláser comenzó en 2018 con una tímida remesa de 60 unidades. Aquel despliegue gustó tanto en los despachos ministeriales que pronto sumaron otras 70, alcanzando un escuadrón de 130 aparatos camuflados en guardarraíles, trípodes o farolas.
La física detrás de estos aparatos resulta admirable si uno olvida momentáneamente el extracto bancario. Hablamos de artilugios que miden apenas 50 centímetros de longitud y arrojan en la báscula menos de dos kilos de peso, facilitando que una patrulla los transporte sin el menor esfuerzo físico.
A diferencia de los antiguos cinemómetros que delataban su emboscada con un destello fotográfico digno de un estreno de cine, estos dispositivos emplean tecnología láser o efecto Doppler. Además, están equipados con conectividad 4G y redes WiFi, lo que permite enviar las lecturas de forma instantánea a los agentes situados a cientos de metros de distancia.
Un cerco milimétrico de 30 a 250 km/h
En el plano estrictamente operativo, estos cinemómetros cubren un rango de medición homologado que arranca en los 30 km/h y culmina en los 250 km/h. Si usted viaja a 251 km/h, técnicamente desbordará la capacidad del sensor, aunque resulta poco recomendable comprobarlo en carretera abierta.
Asimismo, cuentan con una batería interna capaz de sostener cinco horas de vigilancia ininterrumpida y tienen la capacidad de monitorizar ambos sentidos de la circulación simultáneamente, sin importar si es de día o de noche cerrada. Este despliegue se suma al anuncio del 27 de febrero, cuando Tráfico activó 33 nuevos cinemómetros dentro de un plan anual de 122 nuevos puntos de vigilancia.
Invertir más de un millón de euros en radares mientras el asfalto de las carreteras secundarias presenta baches capaces de tragarse un utilitario dice mucho sobre las prioridades viales. Para seguir al detalle la evolución de las normativas en nuestro país, repasa la sección de Actualidad de MonkyCars y descubre nuestros análisis en profundidad dentro de los Reportajes de MonkyCars.




