Esta mecánica, que es la misma que montan modelos como el Mercedes-AMG C43, cuenta para la ocasión con dos turbocompresores nuevos y un programa electrónico diferente, de forma que aumenta su rendimiento en 34 CV con respecto a los modelos anteriormente mencionados. Este propulsor, está ligado a un cambio automático de nueve velocidades que está asociado a un sistema de tracción a las cuatro ruedas.
Este último, llamado AMG Performance 4Matic, da prioridad al tren trasero, mandando en condiciones normales un 70% de la potencia a las ruedas posteriores y el 30% restante a las delanteras. Gracias a esto y a pesar de que su peso supera los 1.760 kg, puede pasar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y alcanzar una velocidad punta limitada de 250 km/h.






