GAC inventa un motor con metal amorfo para ganar 50 km de autonomía
El gigante chino GAC ha desarrollado un motor eléctrico que emplea láminas de metal amorfo de apenas 0,025 milímetros de grosor. Esta tecnología reduce las pérdidas magnéticas en un 50 % y promete arañar hasta 50 kilómetros extra con la misma batería.
El grupo automovilístico chino GAC ha desarrollado un propulsor eléctrico con láminas de metal amorfo de 0,025 milímetros de grosor para arañar hasta 50 kilómetros extra de autonomía.
Durante la última década, la respuesta unánime de los fabricantes ante la histeria del kilometraje ha sido ridículamente simplona: meter más baterías bajo el piso, como quien rellena un pavo en Nochebuena, engordando los coches hasta las dos toneladas y media. Sin embargo, en colaboración con la Academia China de Ciencias, alguien ha decidido que ya era hora de acordarse de la física básica antes de seguir acarreando semejante lastre. La información original la ha publicado Motorpasión.

Menos pérdidas de energía que el grosor de un pelo humano
La receta reside en un material poco habitual para un rotor de gran serie: láminas de metal amorfo cinco veces más finas que un cabello humano. A diferencia del acero magnético convencional, cuyos átomos se ordenan en una cuadrícula cristalina simétrica, este metal presenta una disposición atómica completamente desordenada.
Esa anomalía molecular reduce la resistencia al cambio de los campos magnéticos, lo que recorta las pérdidas energéticas en el núcleo del motor exactamente en un 50 %. Menos calor residual desperdiciado y más kilovatios transformados en empuje sobre el asfalto.
En el banco de pruebas, el motor aislado declara un rendimiento pico del 99,03 %. Si bajamos a la realidad del coche entero bajo el ciclo de homologación chino CLTC, la eficiencia del sistema completo se queda en un 94 %, logrando una reducción del consumo del 4 %.
Ocho kilovatios hora menos para no pasear peso muerto
Ese 4 % de ahorro abre dos caminos interesantes. El primero consiste en sumar entre 30 y 50 kilómetros de alcance sin tocar los acumuladores; el segundo, infinitamente más sensato, pasa por mantener 500 kilómetros de alcance recortando casi 8 kWh de batería.
Menos capacidad significa menos kilos inútiles en la báscula y un abaratamiento real de costes. De hecho, el conjunto motriz de 300 kW, equivalentes a 408 CV, marca 68 kilogramos, frente a los más de 80 kg habituales en propulsores comparables.
Lejos de quedarse en una presentación de diapositivas para deslumbrar a inversores ingenuos, la compañía china ya está incorporando este sistema mecánico en sus coches de producción bajo las marcas Hyptec, Aion y Aistaland.
Ficha técnica y datos clave
Motor y potencia: Bloque eléctrico síncrono de 300 kW (408 CV)
Estructura del núcleo: Láminas de metal amorfo de 0,025 mm (5 veces más fino que un cabello)
Eficiencia del sistema: 99,03 % (motor aislado) / 94 % (tren motriz en ciclo CLTC)
Ganancia energética: Reducción del 50 % en pérdidas; gasto energético 4 % menor (+30 a 50 km de rango)
Peso del propulsor: 68 kg en báscula (frente a los más de 80 kg habituales)
Aplicación comercial: Modelos en producción de HYPTEC, AION y AISTALAND (Grupo GAC)
Mientras buena parte de la industria sigue empeñada en fabricar tanques rodantes para camuflar ineficiencias de catálogo, afinar el electromagnetismo parece una lección elemental de sentido común. Puedes seguir la evolución de estas tecnologías en la sección de Actualidad de MonkyCars y profundizar en más análisis técnicos en los Reportajes de MonkyCars.




