El MTPEAK One-All ha debutado en Milán presentándose como un radical biplaza descapotable de tres ruedas que entrega 370 CV por tonelada recurriendo a la vieja y bendita receta de la gasolina.

En una época donde la industria automotriz parece obsesionada con fabricar electrodomésticos rodantes de dos toneladas y media repletos de pantallas inútiles, alguien en Chongqing ha decidido que lo que el mundo realmente necesitaba era prescindir de una rueda, añadir fibra de carbono y montar un motor de combustión en posición central.

Fotografía oficial de prensa. MonkyCars.

Menos peso que un Mazda MX-5 y un chasis de carreras

Durante décadas, el Mazda MX-5 ha sido el indiscutible patrón oro de la ligereza terrenal, con más de 1,25 millones de unidades fabricadas demostrando que no hacen falta potencias desorbitadas para sonreír. Sin embargo, el One-All hace que el pequeño descapotable japonés parezca un crucero de lujo sobredimensionado.

Con 3,40 metros de longitud total, esta máquina es 52 centímetros más corta, 24 centímetros más estrecha y casi 8 centímetros más baja que el Miata. Lo desconcertante para cualquier entendido en cotas es que su batalla entre ejes resulta 23 centímetros superior, estirando la distancia entre el tren directriz y el solitario eje motriz posterior.

Bajo su carrocería de paneles de fibra de carbono se esconde un chasis tubular fabricado en acero al cromo-molibdeno, suspensiones delanteras independientes de doble triángulo y un equipo de frenos carbonocerámicos ventilados. Sobre la báscula detiene la aguja en el entorno de los 600 kilogramos, con un reparto de masas simétrico de 50:50.

Gasolina pura, nueve marchas y un rodillo posterior de 305 milímetros

La propuesta mecánica es una bofetada al tedio contemporáneo: nada de pesadas baterías de iones de litio ni zumbidos artificiales. El corazón del artefacto es un bloque de cuatro cilindros y 2,0 litros turboalimentado que desarrolla 165 kW, equivalentes a 224 CV, acompañados por 385 Nm de par máximo.

Toda esa fuerza se canaliza a la única rueda trasera a través de una transmisión automática de nueve velocidades. Para evitar que la física convierta cada aceleración en un trompo instantáneo, monta un descomunal neumático de 305 milímetros de sección detrás —frente a los 205 milímetros delanteros— custodiado por un control de estabilidad ESP.

Con una relación de 370 CV por tonelada, declara una velocidad máxima limitada a 180 km/h, suficiente para recolocarle las cejas a cualquiera en un vehículo completamente abierto al viento.

Ficha técnica y datos clave

Motor y potencia: Gasolina 2.0 litros turboalimentado con 165 kW (224 CV)

Par motor: 385 Nm

Aceleración (0-100 km/h): Pendiente de homologación oficial (Velocidad máxima: 180 km/h)

Consumo / Batería: No declarado (Depósito de gasolina)

Tracción y peso: Propulsión trasera a rueda única y aproximadamente 600 kg en báscula

Precio orientativo en España: Por confirmar (Producción limitada a 100 unidades)

Detrás de este experimento se encuentra Guangyu, un consorcio de Chongqing especializado desde 1996 en triciclos y motores que ahora busca cautivar a bolsillos caprichosos con una tirada exclusiva de 100 unidades. Queda por dilucidar el intríngulis de su homologación europea y qué tarifa exigirán por semejante juguete, pero mientras se resuelve el laberinto burocrático en la sección de Actualidad de MonkyCars, celebremos que todavía quedan ingenieros dispuestos a quemar octanos con ligereza radical, una filosofía que también exploramos a fondo en los Reportajes de MonkyCars.

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