Un comprador británico de un Porsche Taycan GTS de segunda mano ha visto cómo su flamante adquisición se transformaba en una factura potencial de 47.800 euros apenas veinticuatro horas después de estrenarlo.

La causa de semejante descalabro financiero no ha sido un choque contra una farola ni una imprudencia en circuito, sino una minúscula deformación de apenas 5 milímetros en la chapa que resguarda la batería de alto voltaje. En la industria del coche a pilas, al parecer, cinco milímetros de chapa doblada equivalen al rescate de una pequeña entidad bancaria.

5.380 euros solo por mirar y un presupuesto de infarto

La odisea comenzó con un contratiempo técnico menor: el cargador de a bordo de la berlina eléctrica falló en cuanto el vehículo abandonó las instalaciones del compraventa multimarca. El comerciante, actuando con diligencia, remitió el automóvil a un taller oficial de Porsche para subsanar la avería bajo cobertura.

Fue entonces cuando el departamento técnico dictó sentencia. Al advertir un roce milimétrico en los bajos, el servicio oficial decretó la anulación inmediata de la garantía de fábrica sobre el acumulador energético. Desmontar la cubierta protectora para una simple comprobación visual exige desembolsar 4.500 libras esterlinas (unos 5.380 euros al cambio actual). Si la bandeja interna presentase daños estructurales, la sustitución completa asciende a 47.800 euros.

De la inspección de 111 puntos a la subasta exprés

El giro argumental resulta todavía más sangrante. Según el testimonio del propio afectado, el asesor de servicio reveló que dicho ejemplar ya era conocido en la concesión oficial, habiendo sido evaluado previamente bajo el protocolo de 111 puntos del programa Porsche Approved.

Al detectar presuntamente esa misma deformación en los bajos y descartar su venta certificada, el vehículo fue derivado a una subasta profesional, terminando en el mercado de ocasión sin advertencia alguna para el siguiente comprador. La marca alemana aplica una política de máxima cautela tras los llamamientos a revisión en Estados Unidos por riesgo de cortocircuito en baterías de alto voltaje, pero traslada toda la carga probatoria al usuario.

La garantía oficial de Porsche contempla 8 años o 160.000 kilómetros para el sistema de alto voltaje, asegurando una capacidad neta del 80 % durante los primeros 3 años o 60.000 kilómetros, y del 70 % hasta el fin del periodo. Sin embargo, excluye taxativamente los daños externos sin haber publicado jamás una tolerancia milimétrica oficial que delimite qué constituye un simple roce del asfalto y qué una avería catastrófica.

El marco legal del coche usado y el veredicto

En el plano normativo español, el Real Decreto-ley 7/2021 establece que el vendedor profesional responde de dos años de garantía legal en bienes de segunda mano —pactables en uno como mínimo—, con total independencia de las coberturas del fabricante. Conocer si el defecto era preexistente resultaría determinante ante cualquier reclamación jurídica en nuestros tribunales.

Si una berlina deportiva de alta gama queda despojada de garantía ante la menor irregularidad del asfalto, el mercado de ocasión eléctrico corre el riesgo de convertirse en un auténtico campo minado para el aficionado. Puedes seguir las últimas novedades del sector en la sección de Actualidad de MonkyCars y profundizar en el mercado del automóvil en nuestros Reportajes de MonkyCars.

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