Como todos sabemos, el límite de velocidad permitido en España es de 120km\h, pero la gente se compra coches con una cantidad de cv muy altas y unas prestaciones que serían más bien para un circuito y no para ir por la carreta. ¿Porqué sigue ocurriendo esto?

Pues bien, esta pregunta me la han repetido una y otra vez, dado que la gente sabe que me gustan mucho los coches y que espero algún día ser propietario de un deportivo… Pero viviendo en España, ¿debería comprármelo?… o quizás, ¿debería optar por un coche menos potente y más adecuado para la calle? Sin dudarlo, lo compraría.

Después de tantos años en este mundillo, te das cuenta de que la gente que te hace esta pregunta jamás se ha subido a un deportivo y, probablemente, ni siquiera haya visto uno, ni saben lo que es sentir una aceleración, pegarte al asiento y sentir el coche con su máximo poder… Y lo bueno es que todas estas sensaciones las puedes experimentar sin rebasar el limite de velocidad; simplemente basta con ponerte en una incorporación a una autopista, bajar la velocidad y pisarle a fondo hasta llegar a los 120km\h.

Siempre que monto en un deportivo con amigos novatos en estos temas, le cambia la cara y disfrutan como si fuesen niños… Los años pasan y los juguetes cambian. Me resulta bastante contradictorio el que la gente no opte, dinero a parte, por un coche deportivo amparándose en el hecho de no poder circular con él por encima del límite de velocidad. «¿Por qué quieres un Ferrari si sólo puedes ir a 120km\h?» Esta es la típica pregunta que quiere justificar el que no debas acceder a ser propietario y disfrutar de uno de estos »juguetes». Pero el dato contrastado hasta la saciedad es que, quien se hace estas preguntas, en sus coches, muchas veces circulan muy por encima del limite… Entonces… ¿Con un Ferrari no se puede y con coches normales sí? La respuesta es fácil no se puede con ninguno pero… ¿Cuál trasmite más sensaciones?

Me gustaría destacar que estos coches son mucho más seguros, ya que tienen un centro de gravedad más bajo. Su diseño aerodinámico hace que no se despeguen del suelo y la respuesta de sus frenos es increíble. A la hora de adelantar también se reduce el tiempo de colisión ya que se circula menos tiempo en el carril contrario. Como curiosidad, comentar que la primera vez que me subí en un deportivo, un Ferrari 458 Italia, me impresionaron más los frenos que la aceleración en sí. Es una experiencia única que habría que probar por lo menos una vez en la vida.

Entre las razones por las que me compraría un deportivo están las sensaciones y el disfrute que trasmite su conducción, su increíble diseño y la alegría y asombro que produce en la gente cuando montan contigo. Está demostrado que así también se hace feliz a la gente y eso me gusta.

Por último me gustaría deciros que si queréis exprimir vuestro deportivo al máximo siempre podéis ir a los diferentes circuitos que hay por España como el Circuito del Jarama, Kotarr, Áscari… o a ciertos países donde tienen carreteras sin limite de velocidad como Alemania.

Aquí abajo os dejo un pequeño video de gente reaccionando a un Lunch Control o lo que es lo mismo un 0 a 100 km\h, en un Lamborghini.