Lo primero que hay que decir es que el título en castellano, “Carretera asfaltada en dos direcciones”,  es bastante malo… a partir de aquí usaremos el título original: Two Lane Blacktop. Es una película considerada independiente que no llegó a España hasta 1980, una decada después de su estreno. Y aunque la historia no es épica, la considero interesante: hay buenas carreras drag, algo de ese rollo post verano del 69, la cultura del motor americana de la época…

Si habeis visto Easy Rider, es posible que en ciertos momentos tengáis sensación de estar viendo algo parecido. Estamos en 1970, poco antes de que la era dorada de los Muscle Cars llegase a su fin, dos jóvenes recorren el país en un Chevy del 55 modificado compitiendo por dinero contra los coches que se encuentran en los pueblos. Así no os dirá mucho, pero metemos a una joven hippie y a un tipo mayor conduciendo un GTO y ya tenemos una historia, no con mucho dialogo pero con historias en la carretera, los problemas que tienen entre ellos y tienes para 100 minutos de entretenimiento.

Con lo que he comentado hasta ahora quizás no os llame mucho pero, es cierto que no es una gran película en muchos aspectos, pero es considerada como un clásico, lo suficiente como para que estén preparando un “remake” para 2017. No soy un fan de los remakes en general porque no suelen mejorar a la original, solo hay que recordar: Vanishing point del 97, Taxi:derrape total, y otras muchas de otros generos.

Este es otro de esos casos en los que los actores no es que sean muy conocidos, el único que destaca es un secundario, Warren Oates (1941, El pelotón chiflado, Grupo Salvaje, Malas tierras, etc) es un secundario. Los protagonistas bien porque su carrera fue por otro lado, o por su pronto fallecimiento no participaron mucho en películas

James Taylor (el conductor) es conocido como músico y ha participado en series y alguna película.

Dennis Wilson (el mecánico) formaba parte de los Beach Boys y no actuó en más películas.

Laurie Bird (la chica) tampoco tuvo mucha suerte, hizo tres películas en total y se suicidó en 1977.

Warren Oates (el viejo), quizás sea el más conocido. Lo podéis encontrar en multitud de películas de la época: 1941, El pelotón chiflado, Grupo Salvaje, Malas tierras, etc

El otro protagonista de la película, si no el principal es un Chevrolet 150 “Gasser” de 1955. Lo de Gasser viene de un tipo de preparación que se hacía en coches fabricados desde los años 30 a los 60, al que se les daba ese aspecto característico y muchas modificaciones mecánicas (aquí tenéis más info sobre los gassers). El coche era realmente lo que parecía, un coche de drag con todas sus incomodidades para viajar salvo la instalación de un aire acondicionado para que los actores pudiesen sobrevivir al rodaje con las altas temperaturas que desprendía el motor (aislamientos…eso es peso). El motor es un 454ci, que viene a ser 7400 cm3, con dos carburadores cuádruples y  caja de cambios “Muncie” M22 de 4 velocidades (con su característico ruido en cada cambio de marcha).

 

Para la película se prepararon tres coches: el #1 que era el preparado para correr y para las escenas en que se mostraba el motor, el #2 que era el que montaba las cámaras y en el que se grababa el interior (este coche era menos potente y ruidoso que el #1) y el #3 que montaba una jaula completa de seguridad e iba a ser usado para rodar un vuelco que al final no se realizó.

                     #2, “camera car”

Aquí podéis encontrar info de este Chevy tal y como salió de fábrica

La estrella secundaria es un Pontiac GTO (conocidos como GOATs, cabras en castellano) de 1970 con el motor de 455ci (7.45L) y con el sistema Ram-Air MKIV. El rendimiento del motor rondaba los 370cv y 600Nm en papeles, en la realidad eran unos cuantos cv mas y 678Nm. El pack o sistema Ram Air eran una serie de mejoras mecánicas destinadas a aumentar el rendimiento del motor y que consistía culatas con conductos de admisión redondas, colector de admisión de aluminio, mejoras en los árboles de levas, pistones, bielas etc.

La compañía Universal Studios compró dos coches iguales, y según dónde consigas la información, este GTO era un “The Judge” sin logos, o un GTO normal con algunas opciones de un “The Judge”. Hay que tener en cuenta que en aquella época, a parte de barato, comprarse un Muscle Car en algunos casos era como montar un “Meccano”. En estos momentos, al menos en los coches de marcas “normales”  puedes escoger motor, caja de cambios auto o no (y cada vez menos), color, sport o no, parte del equipamiento interior y alguna cosa más. En aquella era tus opciones iban desde el motor, pasando 3 o 4 cajas de cambio con 3 o 4 marchas, diferencial con más o menos ratio, suspensiones, tipos de frenos (habia alguno que los frenos normales eran de tambor en las 4 ruedas), asientos normales o tipo banco… y puedo seguir escribiendo opciones.

Este es un modelo The Judge completo y se diferencia del modelo de la película basicamente en que no lleva las pegatinas identificativas y que no lleva el tacómetro en el capó. (sí, en el capó) justo enfrente del conductor. El motivo era para que cuando hicieses alguna carrera drag o de aceleración no apartases la vista del frente. Es el abuelo de los tacómetros holográficos que montan los Corvette actuales.

Aquí podéis encontrar más información sobre el GTO y sus versiones incluída “The Judge”

En un principio la película iba a ser pequeña, de muy bajo presupuesto y rodada en San Fernando Valley en California. Al final, su prespuesto se multiplicó por 9 y fue rodada en la mítica Ruta 66. La intención era mostrar la experiencia completa de esas carreras clandestinas, las carreteras, los pueblos y todo lo que habrían vivido en la vida real los protagonistas.

El rodaje se realizó en 8 semanas, de agosto a octubre, pasando por los estados de California, Arizona, Nuevo Méjico, Texas, Arkansas y Tennessee. No fue sencillo, en esos meses el calor apretó mucho y en un coche sin practicamente aislamiento, de color oscuro, los actores lo pasaron un poco mal aunque, por suerte, el preparador del coche montó un equipo de aire acondicionado que les alivió algo el rodaje.

El director quiso que los actores mostrasen lo más fielmente posible la historia por lo que hizo que los actores condujesen entre puntos de rodaje, nada de ir en autocaravanas o buses, y para que su actuación fuese lo más fiel posible, sin escenas preparadas, el guión se les entregaba la noche anterior al rodaje.

Trailer