“Winter is coming” y con él, el frío, la niebla, las lluvias… y los empañamientos. Si cuando compraste tu casco observaste un sobrecito alargado de cartón con algo que rezaba “pinlock” y lo volviste a dejar en la caja ante el total desconocimiento, sigue leyendo.

El pinlock es un accesorio que cada vez más marcas incluyen en sus cascos. Su función es evitar o minimizar el empañamiento que puedas tener en la visera de tu casco ante ciertas condiciones climatológicas. Se trata de una pantalla de plástico más o menos flexible acompañada de un reborde de silicona que funciona para hermetizar al contactar con la visera de tu casco. De este modo, se crea una capa de aire entre él y la visera y ayuda a que no haya condensación en ésta.

Manos a la obra

Lo primero es extraer la visera de tu casco. Observarás que hay unas palancas en el área inferior del anclaje. Presiona suavemente hacia la parte trasera de tu casco y ése lado debería retirarse con el mínimo esfuerzo o incluso “eyectar” él solo. Haz la misma operación con el otro lado de tu visera. Recomiendo realizar este paso con el casco apoyado directamente sobre tus piernas o sobre una superficie con algún cubrimiento de tela encima, así evitarás arañarlo. Ahora limpia tu visera por dentro a conciencia.

anclaje-visera-casco

Retira la protección de tu pinlock y procura no tocarlo salvo en los bordes, para no dejar ninguna marca al colocarlo. Lo siguiente es encajarlo dentro de los soportes que lleva tu visera. Asegúrate de que colocas el lado con silicona en contacto con la visera. Debes tener cuidado, el plástico de tu pinlock es flexible pero hasta cierto límite. Coloca primero un extremo, y luego el otro. Ayúdate retrayendo un poco hacia atrás ese extremo.

El último paso es volver a colocar tu visera. Mi consejo es que lo coloques manteniendo la visera abierta. Por experiencia, es más comodo y el anclaje tiende a salirse menos de su sitio. Presiona nuevamente la palanca, coloca el anclaje de tu visera y suelta la palanca. Realiza la misma operación con el lado contrario.

Ahora tu casco ya está listo para aguantar el frío del invierno y si eres un motero valiente, hasta niebla o lluvia.

Sobre El Autor

Apasionada de la libertad que otorgan las dos ruedas, que tampoco hace ascos a ninguna experiencia sobre cuatro.

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