La marca inglesa nos ofrece la versión para A2 de la que quizá sea su moto más conocida, la Street Triple. Con un motor reducido en diámetro y carrera, de 660 cc, ofrece unas prestaciones muy buenas a usuarios deslimitados. No he tenido oportunidad de probarla limitada, pero deduzco que los usuarios nóveles no tendrán ninguna queja en cuanto a potencia disponible, dado su peso liviano.

Aunque en esta review nos centraremos única y exclusivamente en el motor de 660 cc de la versión A2, cabe destacar que Triumph es el suministrador oficial de los motores de moto2. Éstos, son los de 765cc, evolucionados a partir del modelo RS.

Tricilíndrico en línea

El motor de esta street triple es muy polivalente. Aunque otorga el máximo par en torno a las 9000 vueltas y sus 95cv a las 11000 aproximadamente, responde bien en bajas. En ciudad tendremos respuesta desde las 3000 rpm aproximadamente y notamos una patada a partir de las 6000. Por lo tanto, podemos usar esta moto para desplazamientos a diario, llevándola en bajas rpm, y sin embargo disfrutar de su lado deportivo en rutas de fin de semana. La electrónica equipada en este modelo nos permite utilizar dos modos de conducción: road y rain, que regulan la respuesta al gas de la moto. Aproximadamente tenemos un consumo de 4,5L yendo tranquilos.

La frenada de la street triple está acorde con su peso de 168 kg (+ 17 de depósito). Con doble disco mordido por pinzas nissin delante y un disco mordido por una pinza brembo detrás, tenemos una frenada decente. No olvidemos que la versión R monta pinzas brembo radiales delante con el mismo peso.

De serie, la Triumph Street Triple S A2 monta las gomas pirelli diablo rosso que son un acierto para pilotos ya experimentados. Sin embargo puede ser que un piloto novel no consiga sacarles el máximo partido a estos neumáticos deportivos. Quizá en este sentido Triumph podía haber reservado estos pirelli para la versión no limitable y ajustar aún más el precio de la versión A2 montando una goma más dura, y así ser más competitivos.

Detalles con seña de identidad

El clásico silbido de la marca nos acompaña en todo momento, pero se difumina en altas revoluciones donde el sonido se vuelve más ronco, más deportivo. El bifaro del modelo sigue destacando como una parte casi independiente del resto de la moto ya que sobresale bastante (para gustos) y nos alumbra con los dos faros a la vez en todas las posiciones. La cúpula se ha visto reducida en la zona de sus «cuernitos», siendo más discreta en este modelo.

Comodidad de postura para el piloto, justita para el pasajero

La postura de conducción en mi caso es variable, nunca radical, dado que tengo suficiente espacio para moverme en el asiento. Es decir, en ciudad donde necesitamos pararnos a menudo, podemos optar por una postura mas recta y en carretera pegar el trasero atrás para una postura mas «racing» que nos deje pegar la cabeza al espejo mas rápidamente. Voy a obviar el comentario sobre la comodidad a altas velocidades, pues como toda naked no podemos esperar viajar kilómetros y kilómetros de carretera en esta moto sin que sufra nuestro cuello.

En lo que al pasajero se refiere, siento decir que no es una moto cómoda. Después de llevar a una amiga durante unos 20 minutos, me confesó que era bastante incómodo porque el asiento «resbalaba». Se refería a que en aceleraciones y frenadas, su trasero se deslizaba. Recomiendo incorporar un accesorio antideslizante al asiento si vamos a llevar pasajero. Otro comentario que recibí fue que se se veía muy arriba, y que le costaba llegar al depósito, casi como en una deportiva. Recordar también que no contamos con agarraderas de serie para nuestro acompañante. Al parecer, los resaltos en esta moto se notan bastante como pasajero. Sin embargo la amortiguación trasera (ambas amortiguaciones son de la marca Showa) es regulable en precarga y ajustable a las necesidades de los dueños.

Una candidata con mucha personalidad para pilotos del A2

Buena como primera moto, por su ligereza y el binomio altura-estrechez del asiento, así como por su motor adecuado para todos los usos. Destacamos que es la única en su segmento con un motor tricilindrico, que nos da más respuesta en bajas que una tetracilíndrica y más comodidad que una bi. Además, la saga street triple tiene esa estética que la diferencia del resto de naked gracias a sus «dos ojos», que a muchos les hará decidirse por ella, aunque lo verdaderamente interesante de esta moto está debajo del depósito.

Prueba Triumph Street Triple S A2
Diseño7.5
Comodidad6
Rendimiento9
Equipamiento6
Consumo8
A favor
  • facilidad de uso
  • ligereza
  • motor
En contra
  • comodidad del pasajero
7.3Nota Final

Sobre El Autor

Apasionada de la libertad que otorgan las dos ruedas, que tampoco hace ascos a ninguna experiencia sobre cuatro.

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