Nos volvemos a encontrar en territorio francés ya que, tras probar el nuevo Citroën C3, el concesionario PSA Retail Vigo nos invitó a un evento muy especial. En dicho acontecimiento conocimos lo que hasta ahora era la división deportiva de Citroën, los DS.

Pero ellos querían reivindicar una separación y es que, a partir de ahora, DS será una marca externa a la de los dos chevrones. En este evento no solo recibimos esta noticia, sino que también tuvimos la oportunidad de conocer los nuevos vehículos de DS y cotillearlos hasta tal punto de poder probar uno, y eso es de lo que os vamos a hablar hoy.

Pero antes de ponernos manos a la obra, os vamos a dejar por aquí un pequeño vídeo del evento y de los diferentes modelos que pudimos conocer.

DS, Different Spirit o la diosa de la carretera

Nunca he tenido muy claro que significaban para Citroën las siglas “DS” en sus modelos, si os soy sincero siempre me venía a la cabeza el padre de esta saga, el Tiburón. Pero tras probar uno de sus nuevos coches, he podido entenderlo a la perfección.

El emblema de Citroën desaparece en este nuevo DS3.

DS no solo busca crear un producto con unos claros toques deportivos, sino que pretende transmitir un nuevo espíritu, pero sin salir de la casa francesa. Esto lo consigue gracias a un diseño distintivo que busca llamar la atención con glamour. Este nuevo DS3 ha sido refinado durante el proceso de su creación, dándole un toque creativo y único.

En este nuevo y recién “divorciado” DS3 nos encontramos con una nueva parrilla con elementos cromados, que buscan marcar la diferencia mediante un aumento de calidad respecto a las versiones estándar. También observamos que el emblema de Citroën no hace acto de presencia en ninguna parte del diseño de este DS, dejando clara la separación que ha decidido crear la marca francesa.

Pero no debemos olvidar de que se trata de un restyling, por lo tanto no son muchas las novedades a nivel estético que presenta este nuevo DS. Aún así, cabe destacar ciertas partes, sobre todo para aquellos desconocedores del compacto francés.

Observamos un frontal imponente, gobernado por el símbolo de la “Déesse” y una gran parrilla. En ella residen dos grandes faros xenon que le dan vida a la parte delantera de este DS3, sin olvidar los faros led de sus laterales, que le otorgan un toque de tranquilidad al resto del conjunto, el cual busca ser más agresivo.

En el lateral sigue presente el cromado, tanto en los protectores de las puertas como en los espejos retrovisores. Aquí la atención es proclamada por la gran puerta que ocupa la mayor parte del espacio. Si seguimos analizándolo, nos encontramos con las ventanillas traseras, las cuales se encuentran un poco altas, por lo que dificulta a los pasajeros ver el paisaje.

Algo que me ha llamado gratamente la atención es como la carrocería de color rojo intenta llegar al techo, algo curioso y poco visto pero que me parece una bonita composición.

Y sí, ya sé que lo he dicho en otras ocasiones, pero me gusta mucho esta nueva moda de poder combinar el color de la carrocería con el del techo y ni Citroën ni DS son los primeros en permitirlo, pero desde luego ofrecen unas combinaciones muy acertadas y te dan mucho mucho juego para personalizarlo.

Y por último pero no menos importante, la zaga. La parte trasera de este coche es suave y limpia, solo nos encontramos con dos elementos: el símbolo “DS” y el de “DS3”. En esta versión Sport contamos con una doble salida de escape y dentro de los pilotos traseros nos encontramos con un curioso detalle, el logo de la marca.

En conjunto contamos con un coche llamativo y simpático, que te puede gustar más o menos, pero sin duda no te va a dejar indiferente.

¿Interior minimalista o rompecabezas?

El interior de este DS3 ha generado en mi algo de controversia ya que, por una parte, me ha encantado, pero el diseño de algunos elementos no me ha llegado a convencer e incluso no entiendo el motivo de que los hayan hecho así.

Este vehículo, al igual que su primo el C3, cuenta con las últimas tecnologías del mercado y con un sistema multimedia sencillo e intuitivo, algo por lo que tengo que felicitar tanto a Citroën como a DS. Es cierto que han apostado por un diseño más tradicional, ya que no cuenta con ninguna pantalla emergente, sino que está integrada en el salpicadero, haciéndolo más sobrio.

Como ya he comentado me parece discreto, pero DS ha sabido muy bien mezclar el exterior rompedor con un interior más tranquilo pero sin perder su filosofía. Contamos con un volante de tres radios demasiado grande para mi gusto pero muy agradable al tacto, sin embargo echo en falta que sea multifunción.

En su lugar, contamos con un mando detrás del volante para controlar la emisora y el volumen de la radio, pero colocado en una posición muy cerca al contacto, lo que me ha llevado en más de una ocasión a intentar cambiar de cadena con la llave.

El salpicadero en general es muy limpio, presenta pocos botones y cuenta con varias partes tapizadas en cuero, guiños que te recuerdan que estás en un coche con mayor calidad. También destaca en el acabado de esta unidad Sport las molduras, las cuales están hechas de un plástico que imita a la fibra de carbono, algo muy agradable a la vista y que le proporciona al coche un espíritu más deportivo, pero no trasmite tanta calidad como otros elementos del vehículo.

En cuanto al sistema multimedia cuenta con Apple CarPlay y Android Auto, GPS,  indicadores de consumos y de los trayectos que has realizado, Wifi y otras muchas más funciones del vehículo. Al mismo tiempo te permite navegar por los diferentes menús con mucha más libertad que en el C3, siendo este muy cómodo de utilizar. Todo esto está al alcance de tu mano, ya que la pantalla es completamente táctil y funciona de manera muy fluida.

En este DS3 se ha apostado por dejar los controles del aire acondicionado en la propia consola, algo que personalmente prefiero. Pero lo que no entiendo es la posición de los controles de la radio, estando estos a la altura de la palanca de cambios, lugar poco intuitivo para echar mano a unos botones que usaremos bastante.

Otro elemento del interior del DS3 que me ha dejado algo desconcertado es el hueco que nos encontramos entre los controles del climatizador y los botones de la radio.

Es una especie de guantera poco profunda por lo que tampoco te da juego a dejar el móvil o la cartera, más bien sirve para almacenar monedas o dejar el mando del garaje. Considero que DS podría haber suprimido este hueco y dejar en mejor posición los controles del sistema multimedia. Pero a favor debemos decir que el DS3 cuenta con bastante espacio en las guanteras de las puertas gracias a su gran tamaño, ya que la recorren entera.

Pero vamos a dejar de ser tiquismiquis y volvamos a un elemento muy importante, los asientos. Creo que es una de las cosas que más me han gustado de este coche. Contamos con dos asientos amplios y confortables de cuero, pero con un toque deportivo, ya que estos presentan una buena sujeción lateral, algo que viene muy bien cuando quieres disfrutar de esta “pelotilla” guerrera francesa entre curva y curva.

Al mismo tiempo son calefactables, perfectos para los fríos días de invierno. Los he estado probando y la verdad es que calientan mucho y muy rápido. Como he comentado antes, los materiales en general son buenos y emanan calidad por doquier, pero lo mejor lo han dejado para tus posaderas, sin duda.

Y ya que estamos hablando de asientos también debemos de mencionar sus plazas traseras. Antes de continuar debemos recordar que estamos ante un compacto de tres puertas, por lo tanto el espacio para los pasajeros que vayan detrás es reducido.

Lo primero, el acceso a estas. La gran puerta que armoniosamente esta presente en su diseño, facilita este paso -siempre y cuando no haya otro coche a tu lado y puedas abrirla con total libertad- ya que yo mido 1.90 y he conseguido sentarme detrás sin tener que agacharme demasiado y cuenta con algo poco usual en compactos de tres puertas, una tercera plaza trasera.

Pero hasta aquí las buenas noticias. El espacio trasero es reducido y te puede salvar de algún apuro, pero no son idóneas para un trayecto largo como si lo son las plazas delanteras, ya que el espacio para las piernas es reducido.

Pese a ser un coche que mide de alto 1.47 m, contamos con un buen espacio en altura para los pasajeros de las plazas traseras. Esto lo consigue gracias al diseño de su techo, que se mantiene recto en toda su expansión para bajar luego de golpe, dando lugar a la zaga del vehículo. Pero sigue siendo un lugar ideal para niños o para adultos que no midan más de 1.85.

Y por último, el maletero. En este caso contamos con un espacio de carga de 285 litros, no es muy grande pero más que suficiente para cumplir con las necesidades del día a día y meter alguna maleta para hacer una escapada de fin de semana.

Finalmente podemos decir que el interior del DS3 está constituído por materiales de buena calidad aunque con algún plástico que otro, cuenta con las últimas tecnologías y, al mismo tiempo, cuenta con un diseño sobrio y atemporal, algo que personalmente me gusta, ya que denota personalidad y evita sumarse a las modas.

¡165 CV de pura diversión!

Bueno, ya iba siendo hora de darle algo de protagonismo a lo que le da vida a este DS3, el motor. En esta unidad contamos con un 1.6 THP de 165 CV, no suena mal ¿a qué no?

Su comportamiento me ha dejado un buen sabor de boca y con muchas ganas de probar la versión Performance. Desde luego transmite sensaciones propias de un hot hatchback pero sin dejar de ser un utilitario; esto te permite disfrutar con él por carretera y moverte con fluidez por ciudad.

Su motor THP está algo dormido a bajas vueltas, pero no os preocupéis, pronto se despierta y te anima a que juegues con él y lo exprimas al máximo. El motor sube con ganas a partir de las 2500 vueltas y produce una suave melodía para deleitar a tus oídos que, sin ser estridente, la agradecerás.

El DS3 presenta un gran comportamiento en carretera.

Sus prestaciones no te van a dejar con la boca abierta, pero sin duda el motor cumple con creces y en ningún momento vas a echar en falta más potencia. Pero que el coche se comporte tan bien no solo se lo debemos de agradecer a su corazón.

Algo que me ha gustado mucho es su dirección. Debo de felicitar a DS ya que contamos con una dirección bien medida, sin ser ni muy dura ni muy blanda, ya que es lo suficientemente precisa para ir con el coche por carretera y enterarte de lo que pasa en el asfalto pero también lo suficientemente blanda para poder moverte con holgura por ciudad.

En cambio, su suspensión no ha sido enfocada tanto para una conducción deportiva como si la dirección. Aún así, cumple perfectamente con el conjunto del coche y absorbe muy bien los baches y resaltos que nos podemos encontrar en el mundo urbano y favorece al coche otorgándole un buen paso por curva.

Lo que si que me hubiera gustado es que este DS3 contase con unos frenos más apropiados para esta motorización, ya que se sienten un poco escasos cuando quieres pasártelo bien con el coche. También debemos hablar de la caja de cambios. Esta unidad llevaba equipada una caja manual de 6 velocidades, con un tacto preciso y suave, recorridos cortos pero no lo suficientes, pero sin duda se siente más dura que la del C3 convencional.

El comportamiento en general del DS3 es muy bueno. Es un coche polivalente, ya que te permite disfrutar con él por carretera, gracias a su dirección precisa y su aplomo y, al mismo tiempo, también puedes moverte perfectamente por ciudad. En autopista no tiene nada que envidiar a una berlina, su aplomo y fuerza también hacen acto de presencia en este terreno, permitiéndote viajar cómodamente.

Los consumos no son excesivos, pero tampoco bajos. A nosotros nos ha hecho una media de 7 litros a los 100 en un uso mixto.

Compacto deportivo multifunción

El comportamiento de este coche me ha dejado francamente sorprendido, pero no solo por su dinamismo, sino también por la versatilidad que te ofrece. El motor de está unidad mueve al DS3 con mucha soltura y la falta de potencia no va a ser uno de sus inconvenientes, al contrario, vas a agradecer las prestaciones.

Los 165 CV que ofrece su motor THP van a tener especial protagonismo en dos terrenos; la carretera y la autopista. En carretera presenta un buen aplomo y paso por curva, permitiéndote jugar con él con mucha seguridad, gracias a su dirección precisa y puesta a punto del motor. Los frenos no participan al mismo nivel que el resto del conjunto del coche, pero cumplen para cualquier uso ordinario.

En autopista su aplomo es ejemplar y una suspensión bien regulada hace que viajar en el DS3 sea de lo más agradable, siempre y cuando no vayan más de dos personas en él. La suspensión absorbe muy bien las imperfecciones del terreno, pero no llega a ser lo suficientemente dura como para acompañar la conducción deportiva que te pueden ofrecer sus prestaciones. Es un coche muy cómodo y silencioso en el habitáculo.

Su comportamiento en ciudad también es bastante bueno, sus pequeñas dimensiones ayudan a callejear y a aparcar sin mucho problema, algo que se facilita en esta unidad gracias a la cámara de marcha atrás que lleva incorporada. La única pega que podría ponerle a la hora de afrontar el mundo urbano con el DS3 es su consumo, que se dispara un poco.

Podemos decir que este compacto francés te permite enfrentarte a cualquier terreno al que tengas que acceder cualquier día normal y, al mismo tiempo, te permite tener este coche como único vehículo siempre y cuando no tengas que llevar a mucha gente con frecuencia.

Conclusión

Al principio del artículo os dije que no sabía muy bien el significado de las siglas “DS” en el capó de este pequeño francés. He llegado la conclusión de que tenemos ante nosotros un coche muy completo. Lo podemos llevar por ciudad tranquilamente gracias a su tamaño de utilitario, disfrutar con él por carretera gracias a su motor divertido y potente y su reducido peso y viajar por autopista, teniendo en cuenta que presenta un gran aplomo.

Lo que más me ha gustado es el conjunto tan equilibrado que presenta el coche, aunque eso sí, este conjunto hay que pagarlo, ya que el precio base de esta unidad con el acabado Sport y el motor THP de 165 CV es de 25.178,55€, un precio que considero algo alto y que te puede llevar a decantarte por sus principales rivales.

Darle un especial agradecimiento al concesionario PSA Retail Vigo por la invitación al evento y por la cesión del vehículo.

ModeloDS DS3 1.6 THP Sport
Precio25.178,55€
Potencia165 CV
Par máximo240 Nm
Cilindrada1598 Cm3
Velocidad máxima218 Km/h
Aceleración (0-100)7,6 segundos
TransmisiónTracción delantera
CambioManual 6 velocidades
Peso1266 Kg

 

 

 

 

 

[Prueba] Nuevo DS DS3: La saga continua
DISEÑO8
HABITABILIDAD7.8
RENDIMIENTO8.8
EQUIPAMIENTO8.2
CONSUMO7.5
PRECIO6.9
A FAVOR
  • Muy polivalente
  • Prestaciones en carretera
EN CONTRA
  • Colocación de algunos controles
  • Precio algo elevado
7.9Puntuación
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
6.4

Sobre El Autor

Redactor

Llevo enamorado de los coches desde que tengo uso de razón. Alguna vez pienso en otra cosa, pero mi pasión son las cuatro ruedas, el olor a gasolina y escribir sobre ello.

Artículos Relacionados