En esta ocasión he tenido la oportunidad de manejar el motor V7 de Guzzi por partida doble. La marca italiana nos ha cedido sus modelos Carbon y Rough, dos diferentes estéticas para la misma moto.

Estamos frente a una moto con una personalidad muy marcada. Un sonido peculiar y bonito como todos los motores en V, nos deja un silbidito al retornar el puño. Observamos como la moto vibra hasta el punto en que los retrovisores se mueven. A fin de cuentas esto no es nada extraño para el público de la V7. Aun si no estamos acostumbrados es una moto coherente para un uso todoterreno: tanto en el día a día como en rutas de fin de semana, tanto en ciudad como en carretera.

Motor y parte ciclo

Ambos modelos montan un motor de 744 centímetros cúbicos, refrigerado por aire, con los cilindros en transversal (90º). Ha sido reformado y aligerado, entre otras incorporaciones han cambiado el cárter y han mejorado la relación entre marchas para aprovechar mejor la potencia. Con todo esto, este motor entrega 52 CV a 6200 rpm y un par de 60 Nm a 4900. La transmisión es por cardán y el embrague monodisco en seco.

La moto tiene unos buenos frenos dotados de una pinza brembo de cuatro pistones en el delantero y una pinza de dos pistones en el trasero. También contamos con ABS (no desconectable). La suspensión trasera con dos amortiguadores (regulables) es bastante cómoda. Se dice que la horquilla delantera (130mm) resulta blanda; la verdad es que en frenadas normales no he notado que se hunda especialmente (quizá para pilotos más pesados sea así).

Moto Guzzi no nos miente respecto al consumo. Lo normal es ir entre 5,2 y 5,7 litros a los 100. Cierto es que la cifra que podemos ver cuesta arriba a 120 asusta (son dos cifras) pero en cambio en otras ocasiones podemos llegar a los 3 litros. Por cierto, cargamos con 21 L en el depósito, «ergo» la autonomía de esta moto es realmente buena.  

En cuanto a dimensiones, estas guzzis pesan 209 kg en marcha que se llevan muy bien gracias a que son muy bajitas (770mm) y su distancia entre ejes es de 1445 mm.  Además la postura de conducción es comodísima y el asiento mima nuestro trasero.  

Equipamiento

En estas versiones, Moto Guzzi incorpora una única esfera donde se muestra información muy básica. La verdad es que se echa de menos la esfera complementaria de otros modelos donde se reflejan las revoluciones del motor, todo esto lo dejo bajo criterio personal. Bajo la esfera contamos con una mini pantalla donde podemos ver consumos, kilometraje, temperatura, hora, y el modo de conducción MGCT.

El MGCT es un control de tracción regulable en dos niveles. La verdad es que el nivel 2 me pareció bastante intrusivo, tal que en la primera curva me molestó bastante y opté por llevarla en el nivel 1. A partir de este momento, no tuve ningún problema.

La visibilidad de los espejos es bastante buena, por contra la iluminación del faro de la guzzi me ha parecido insuficiente.

Rough vs Carbon

Lo cierto es que moto guzzi nos ofrece varios modelos para elegir la versión de la v7 que más nos guste (Special, Stone, Racer, Rough, Carbon, Milano y Limited), y encima tenemos la opción de añadir varios extras a la carta en el Moto Guzzi Garage. Dado que son detalles estéticos, la decisión queda en manos del comprador  (salvo en la racer, que incorpora amortiguación Öhlins, por ejemplo)

La Rough monta ruedas mixtas que en mi opinión son más polivalentes, sobre llantas de radios. El asiento difiere de la Carbon, esta vez con acolchado retro en cuero negro con costuras horizontales.

Si vamos a viajar con paquete, ambas incorporan una tira para que se agarre si lo desea (y nos ayuda a moverla en parado también).

Los detalles en rojo y el binomio rojo-negro hacen que la versión Carbon resulte más llamativa que su hermana Rough (*)

La versión Carbon es más pintona. Lleva detalles en rojo como las costuras del asiento, el logo de la marca, las pinzas de freno o las tapas de culata. Le veo un inconveniente al asiento de esta versión frente a otras: aunque éste está acabado en alcántara que junto a la forma de las costuras en rombos le da un aspeto sublime… Llueve, y el asiento se moja. Y bien advertida, tuve que estar tapando el asiento cada vez que me bajaba con su funda por que «tarda dos días en secar», palabras del empleado que me entregó la moto. Este modelo está fabricado en edición limitada, concretamente 1921, año de nacimiento de la marca.

(*) Lamentablemente, debido a problemas con el dispositivo fotográfico posteriores a la realización de la prueba, no podemos ofrecer las fotos tomadas a la V7 Carbon. 

Prueba Guzzi V7 Carbon y Rough: mejorando la clásica italiana
Diseño8.5
Comodidad10
Rendimiento8.5
Equipamiento6
Consumo9
A favor
  • Manejabilidad
  • Comodidad del asiento
  • Autonomía
En contra
  • Luces
8.4Nota Final

Sobre El Autor

Apasionada de la libertad que otorgan las dos ruedas, que tampoco hace ascos a ninguna experiencia sobre cuatro.

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