Gracias a unos conocidos, en la redacción hemos tenido la posibilidad de probar durante un breve periodo de tiempo las Hondas CB500X (2018) y Monkey (125cc). 

Honda CB500X, moto turismo con aspiraciones a pista

Probador de la moto: Rubén

Primeras Impresiones

La cb500x es una moto sobre la que que aprecias comodidad en ella. En cuanto a diseño, contamos con una estética no muy llamativa y algo similar a su hermana la nc750. La pantalla que trae esta moto no es muy completa y algo anticuada ya que nos falta testigo de temperatura y marcha engranada. Aunque se puede hacer una estimación del carburante restante ya que sí trae un indicador de Km/l, nos obliga a estar haciendo cálculos cosa que no queremos cuando estamos disfrutando de una moto. Recomendamos invertir algo más de dinero y acceder al modelo 2019, que si incorpora un cuadro con mediciones mas completas, además de protectores del radiador mas grandes y un asiento más estrecho. 

Con su asiento de 810 mm, es una moto accesible a personas bajas

Dinámicamente

Tras estar un tiempo con la moto te das cuenta de las pocas vibraciones que arroja este bicilíndrico de 471 cc y el par de 43 Nm, con un empuje contundente desde las bajas vueltas. Como inconveniente, encontramos un manillar que me pareció bastante más estrecho y mas enfocado al turismo que a la pista, siendo esta la variante más offroad del catálogo CB, lo que dificultaba el paso en curvas cerradas ya que la moto tendía a cerrarse del tren delantero. 

En entorno urbano se muestra una moto ágil. Fuera de él, la moto tiene aplomo, capacidad de recuperación excelente y buena protección contra el viento. Además, la postura de conducción de pie en esta moto es muy buena, ya que el depósito es bastante estrecho lo que hace que puedas moverte libremente para manejarla.

Como conclusión, me parece que es una moto muy completa aún contando con los cv reglamentarios para el carnet A2. En caso de que te hayas decantado por este modelo, es por que te gusta mas la pista que perderte en la autovía, por lo que no descartaría meterle un manillar más grande y unas torretas más altas. Lo que, además, favorecería aun mas la maniobrabilidad de la moto a baja velocidad y en parado. Tras afrontar una pequeña pista de tierra, la Honda no tuvo inconveniente en circular por la misma sin realizar ningún extraño y aguantando el tipo.

Honda Monkey: un juguete urbano

Probador de la moto: Lidia

Uno de los juguetes de la casa asiática es la Monkey (con permiso de la MSX). Ideal para ir a trabajar desde casa al centro de la ciudad, igualmente adecuada para ir hasta el bar donde hayamos quedado. La verdad es que no creemos que esta moto quepa en el maletero del coche como las antiguas Monkeys, pero bien podemos transportarla si somos poseedores de alguna furgoneta hasta nuestra segunda residencia y movernos por la localidad o incluso por caminos entre pueblos y, ¿por qué no para bajar a la playa desde nuestro apartamento?. Desde luego esta motillo promete llamar la atención de todas las terrazas del paseo marítimo. Y de hecho así fue en nuestro caso: al ver la Monkey al lado de la CB500X, mi compañero y yo nos peleábamos por subirnos a la pequeña.

Como juguetito que es, hay que tener cuidado con ella. Con su motor de 125cc, he llegado hasta los 109km/h. Y realmente digo que hay que tener cuidado porque no está preparada para una conducción deportiva. Es una moto para lo que es, concebida para la ciudad. Cierto es que contamos con ABS en la rueda delantera, horquilla invertida y un doble amortiguador trasero de ¡104mm de recorrido!.

Los neumáticos de la Monkey son de 120 delante y 130 detrás, y tienen bastante perfil, además de ser mixtos. Esto da un poco más de confianza en marcha. La frenada de esta moto cumple para los 107 kg que pesa. El cuadro es todo digital y bastante pequeño. Personalmente me hubiese gustado ver algo analógico, dado que es una moto que tiene una estética retro. Por otro lado me encantan detalles como el logo de honda y el chasis y amortiguadores a juego con el color de la moto (rojo, amarillo, o negro). También el detalle de las costuras del asiento, que he de decir que es bastante mullido.

En definitiva, la Honda Monkey 125 es una moto para capricho. No te compras una Monkey porque sea una 125 para llevar por ciudad. Te la compras por su estética con una firme personalidad, te la compras por la historia que tiene este modelo… Sea cual sea el motivo, está claro que ha sido todo un flechazo.