Como en el resto de ocasiones no sigo ninguna lista para organizar las películas, hablo de la que me viene a la cabeza y me apetece ver. En esta ocasión escogí una que hacía tiempo que no veía y que está en mi TOP personal de películas sobre coches: por la película, la calidad de las escenas de persecución, y tiene una gran BSO.

De esta película podéis encontraros dos versiones, la de 1971 y otra de 1997 protagonizada por Viggo Mortensen y ambas las podéis encontrar en castellano. Como elección personal siempre escojo la versión original tanto en el idioma como en la versión de la película. De la segunda versión solo destaco una frase que sale en la caratula: “Speed Limit: Floorboard” que en castellano sería algo así como “límite de velocidad: pedal a fondo” o en mi tierra “pé a chapa” o “ferro a fondo”.

Es una película rodada por gente que se dedicó sobre todo al mundo de la TV, tanto el protagonista (Barry Newman) como el director (Charles Robert Carner) no tienen nada más destacable en su haber.

No fue un producto tan redondo como Gone in Sixty Seconds, pero con algo más de 1,5 millones de dólares sacaron unos 12 solo en USA.

No me lío más y vamos a hablar de que va: Kowalski es un ex-piloto de carreras que trabaja para un servicio de entrega de coches. Básicamente lo que hace es coger un coche y conducirlo del punto A al B sin parar, para entregarlo en el menor tiempo posible. En este viaje hace una apuesta: hacerse el viaje de Colorado a San Francisco en menos de 15 horas, lo que supondría hacer una media de 81mph.

Lo que os vais a encontrar en esta película es un viaje a toda velocidad, con una persecución que dura prácticamente toda la película, nada de CGI, o grandes efectos especiales, muchos coches destrozados, racismo, abuso policial, la sociedad de la época, una chica montando desnuda en motor por el medio del desierto, etc…

Ahora toca hablar de la otra estrella: el coche. Es un Dodge Challenger R/T con un motor V8 de 440ci (7.2l) tres carburadores de doble cuerpo (Six Pack) y 375cv de 1970. El coche es totalmente blanco sin las míticas líneas, con el pack R/T y una palanca HURST. En esta página podéis encontrar un resumen de las características del coche.

Extras:

El color blanco (Alpine White) del coche se debe únicamente a que se pudiese distiguir mejor en la grabación.

Lo que hace el DJ no es un invento de la película, pasó en otras ocasiones con persecuciones famosas a través de USA de la época.

Hay una edición Kowalski del Challenger de 2011, una tirada muy exclusiva de 10 unidades (info).

Como homenaje en Death Proof, Tarantino usa un Challenger igual.

Se usaron 5 Challenger y solo sobrevivió uno. Se usaron otros 4 con motores 440 con caja manual y un 383 automático. Todos estos coches fueron prestados por Chrysler (dueña de Dodge)

 Extras 2: