Allá por enero de 2019 pude probar el Kymco Xciting 400i ABS y tengo que reconocer que me enamoró hasta tal punto que me planteé muy seriamente su compra, aunque finalmente me quedé con mi Suzuki Burgman 125, con el que sigo feliz.

Las expectativas del anterior Xciting me dejaron con tan buen sabor de boca que tenía ciertas dudas sobre qué sensaciones me dejaría este nuevo Kymco Xciting S 400 y lo cierto es que me ha convencido todavía más. Kymco se lleva mi OK con mayúsculas. Sabe hace scooters y una vez más nos lo ha demostrado.

 

Por fuera el trabajo es impecable. Tiene un diseño todavía más deportivo que el modelo anterior con unas líneas más afiladas y el color azul de la prueba es un gran acierto. Sobre el scooter nos sentimos muy cómodos y el apoyo lumbar es excelente. Encontramos que todos los mandos están en su sitio.

Para aquellos que midan menos de 1,70 m les resultará un poco más complicado llegar al suelo con los dos pies, sobre todo debido a la anchura del asiento, aunque a cambio la posición de conducción es bastante buena y el asiento cubre muy bien nuestras expectativas tanto para ciudad como para carretera. Eso sí, el apoyo de los pies cuando estamos en modo carretera  y los levantamos un poco no está bien resuelto porque la planta de los mismos no caben completamente dentro de la carrocería.

El cuadro de instrumentos con sus tres secciones está bien resuelto y es agradable tener una parte con las típicas agujas analógicas y otra parte con una pantalla a color, justo donde se controla una de las novedades de este scooter y que ya vimos en el Kymco AK550: el sistema Noodoe.

Entre otras cosas este sistema nos da la previsión climatológica, nos conecta con otros usuarios, nos da información de nuestro viaje y hace de navegador. Su manejo desde la maneta derecha no es muy intuitivo y no nos ha resultado del todo cómodo gestionarlo.

En movimiento es donde este scooter enseña la pasta de la que está hecha. Su motor monocilíndrico de 35,5 CV es excepcional (lo sé, me cuesta ser objetivo). Tiene una patada en bajos y medios portentosa que te sacará una sonrisa de aceptación por lo menos.

En carretera mantiene una velocidad de crucero más que aceptable sin que notemos prácticamente el viento (aunque echamos de menos algo más de estirón del motor para cuando hacemos adelantamientos a alta velocidad). En ciudad tiene un chasis que nos permite manejarlo con facilidad a pesar de sus 213 kg.

El Kymco Xciting S 400 al detalle

Las luces Full LED iluminan perfectamente en cualquier situación. La estética desde el frontal está muy conseguida con un concepto muy deportivo.

La pantalla se regula de forma manual con una palanca que no es del todo accesible y resulta un poco forzado ponerla en la posición más elevada.

El asiento solo se abre en la parte del piloto por lo que cuidado si tiras desde el asiento del copiloto porque te llevarás un chasco. Una lástima que los cascos con más talla no quepan en el hueco debajo del asiento.

El Kymco Xciting S 400 tiene dos guanteras generosas en la parte delantera.

Aunque los espejos muestran bien los demás vehículos siguen pecando de estar demasiado pegados al cuerpo lo que obliga a que separemos la vista demasiado de la carretera.

Los scooters de Kymco son muy fáciles de subir y bajar del caballete a pesar de que superen los 200 kg.

Este scooter incluye un tirador para poner el freno de mano desde el lateral izquierdo de la moto.

Detalle del botón que acciona el sistema Noodoe en la piña derecha.

El Kymco Xciting S 400 cuesta 6.399 euros, un precio que hace la competencia a motos como el Suzuki Burgman 400 (7.399 euros) o el Yamaha XMAX 400 (6.799 euros) .

 

 

 

 

Prueba Kymco Xciting S 400: El scooter de 400 cc más potente y juguetón del mercado
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